Goa, the Indian Paradise

Nos fuimos dando cuenta de que abandonábamos Mumbay a medida que los paisajes iban cambiando. La naturaleza y la humedad crecían, el ambiente y el entorno cambiaron hasta recordarnos a un lugar de ensueño tropical.

3

EL VIAJE A GOA

El viaje en autobús desde Bombay hasta Goa fue toda una odisea. Cogimos un bus sleeper sin aire acondicionado por 600 rupias cada uno (queríamos ahorrar dinero y comprender cómo era una noche de verdadero calor para los indios con menos recursos), y nos pusimos rumbo al sur en un trayecto que, de las 12 horas que nos prometieron, acabó constando de casi 20 (más las dos horas de espera en una Petrol Station en Bombay). No dormimos demasiado. Nos pasamos la noche rozando nuestras cabezas con el techo entre bache y bache, volando entre risas como niños y compartiendo unos dulces indios de chana (harina de garbanzo) mientras nuestras miradas se perdían por la ventana medio abierta, entre edificios luminosos y carreteras sin silencio. A ambos lados de éstas se agolpaban la maleza, basura y alguna que otra casa destartalada.

En un momento dado el calor dio paso al sudor excesivo. Por la madrugada nos bañábamos en nuestras camas de agua y sal, pegajosos y aun despiertos. El sudor dio paso al frío. La brisa de la noche nos caló los huesos húmedos y el agobio fue sustituido por el castañeo. Nuestro sleeper bus nos dejó en la capital, Panaji (en el centro de Goa), por lo que tuvimos que subirnos a otro bus que por 40 rps cada uno nos condujo hacia el sur de la región (Margao).

EL DÍA DE NUESTRA LLEGADA

3 de la tarde. Al fin en Goa. Bus hacia Margao y encuentro con nuestro couchsurfer, Devineni. El camino en coche es agradable, lleno de interrogantes. Palmeras, diversas plantaciones y vegetación exótica van sucediéndose a nuestro paso. Casas humildes, familias en moto, mujeres con cántaros en la cabeza. Como en los documentales que tan lejanos parecían desde el sofá de nuestra casa. Todo es tan salvaje que parece irreal. El corazón nos late fuerte. De pronto nos encontramos, sin saber cómo, en un hotel limpio, nuevo y precioso. En una ubicación inmejorable. El Lazy Frog. Estamos sorprendidos. Más aun, sentimos desconfianza. Sergio piensa que todo puede ser un engaño, que nos acabarán cobrando. Laura suele ser más imaginativa y ponerse en lo peor. ¿Y si nos quiere hacer algo malo? Nunca Devineni mencionó vivir en un hotel.

Pero es así. Devineni dice que está todo pagado. La comida incluida. Agua, zumos, té, café, leche, anacardos, galletas, noodles y patatas fritas. Una buena comilona. Con alojamiento y cena incluida, en el día de hoy solo nos hemos gastado 3 euros cada uno. El miedo se disipa. Conocemos a otro joven indio, una mujer californiana y una chica de Australia. Parecen muy agradables. Al día siguiente se convertirán en nuestros compañeros de jornada. Pero en este primero estamos muy cansados. Necesitamos disfrutar de la paz y de la limpieza de nuestro nuevo e inesperado rincón. Una ducha templada, un bocado apetitoso, una cama confortable. Las vistas, cautivadoras. Decimos adiós al caos de Bombay, a la humildad de nuestro antiguo hogar y nos rendimos una vez más a la comodidad.

Un jardín verde nos sonríe desde la ventana. El aire huele a coco y a travesuras. Los mosquitos andan haciendo de los suyas. Obsesionados nos envolvemos en Odomos (crema de mosquitos), aunque ya nos han dicho que aquí no hay malaria. Hay hormigas y arañas de mil colores, además de unos extraños bichos alados que se divierten copulando en las esquinas de nuestro cuarto. Sobre todo, hay vacas que mugen desde todas partes. Pero nada importa. Mañana nos espera una aventura inolvidable. Esto es lo mejor de nuestro viaje, cada día es una nueva aventura que nunca podremos olvidar.

17

LA GRAN AVENTURA

Recordamos este segundo día en Goa como uno de los más lindos de nuestro viaje por India. Devineni nos condujo a nosotros y nuestro nuevo grupo de amigos por los senderos de la selvática zona de Vasca hasta llegar a varias fortalezas portuguesas, a Cab de Ram, a la exótica playa de Palolem. Ellos cuatro van en coche, a nosotros nos prestan una moto para seguirles. ¡Menuda aventura! La brisa dulzona acariciando nuestros rostros y aquel espejismo de verdes y marrones enredándonos las ruedas. Velocidad, euforia, libertad.

23

Por el camino vemos que hay muchas iglesias cristianas, legado de la ocupación portuguesa. Más tarde nos explican que la inquisición hizo mucha mella en Goa y obligó a la mayor parte de la población a convertirse al cristianismo. Eso también explica que en esta región del país las vacas no sean tan sagradas. Aquí se come ternera. Aunque nosotros nos decantamos más por las especialidades sin carne. La India es el paraíso de los vegetarianos. Nunca habíamos disfrutado tanto comiendo.

Rápido comprendemos que Goa es la zona más turística del país, a pesar de ser la más pequeña. Ahora es época de monzones y apenas hay gente, pero todos los lugares están enfocados al turismo. Hay muchos restaurantes con el menú en ruso (el alfabeto cirílico parece perseguirnos…) En el sur todo es más tranquilo, pero nos dicen que el  norte se asemeja mucho a Ibiza. Además, se mueven muchas drogas. Siempre hay fiesta. La cerveza estrella, solo comercializada aquí, es la Kingfisher. ¡Muy rica! Todo esto, sumado a la belleza de sus playas, hace de Goa un lugar muy internacional. No nos sentimos tan observados como en otros sitios, ya que esta región es punto de reunión de gente de todo el mundo.

5

A mitad de camino el infortunio nos visita al salirse el tubo de escape del coche. Pero no hay mal que por bien no venga. Justo nos detenemos frente a la casa de un mecánico. La gente india es amable y dispuesta a ayudar. Nuestros amigos intercambian unas palabras en inglés – en India, además del hindi, se hablan otros 30 idiomas diferentes y más de 2000 lenguas no reconocidas. Si proceden de estados distintos, es común la comunicación en inglés entre ellos – y el problema se soluciona pronto. Tenemos suerte después de todo.

Los paisajes poseen una belleza arrebatadora, especialmente si son disfrutados entre risas y miradas de complicidad. En la playa disfrutamos de un fabuloso plato de Aloo Gobi (patatas con coliflor) y un picantísimo pollo hyderabadi (con salsa de espinacas, ajo y jengibre). El atardecer llega a Palolem. Las vacas mugen, los perros ladran y nuestras papilas gustativas se deleitan con los manjares indios. El sol cae, bañando de una luz azulada la arena y nuestros rostros. Un hombre muy delgado, ataviado tan solo con un taparrabos, se nos acerca pidiendo tabaco. Las mujeres extranjeras se bañan en bikini (algo muy excepcional en la India). Varias canciones en inglés suenan en los chiringuitos. Algunos dicen que Goa no es la India real. Tal vez sea cierto. ¿Pero qué es real y que no lo es?

7

De camino a casa, nos sorprende una lluvia torrencial. La luna parece tan mágica como siempre. Quizás de su hermosura no dependa tanto la posición de nuestros ojos. Su influjo siempre la vestirá de blanco.

CUANDO DIJIMOS ADIÓS

Un típico día de monzón en Margao. Una lluvia salvaje e incansable. Nos dirigíamos a la playa de Carmona a tomar un baño, pero nos contentamos con guarecernos en la terraza de un restaurante cerrado (muchos cierran en época de monzones), esperando a que amaine. Aprovechamos para escribir. En la India no existen las preocupaciones mundanas que nos acechan en Occidente. Cada día es diferente, especial, maravilloso. Nos sentimos libres. Aquí mucho más que en Bombay. Nuestro espíritu se enreda entre cocos y palmeras; nuestra respiración acompaña el sonido del agua que lame la arena, a lengüetazos furiosos y apresurados. Unos perros se acercan. Sus ojitos tristes piden pan y caricias. Una familia nos invita a pasar a su casa. Un perro decide venir también. Todos somos bienvenidos, menos la lluvia.

 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s